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La alfarería oaxaqueña es conocida mundialmente por el barro “negro”, cuya producción se trabaja en su lugar de origen, el poblado de San Bartolo Coyotepec; pero existen infinidad de pequeñas comunidades en el valle central que trabajan el barro con características propias, como sucede en Atzompa. La ciudad de Oaxaca cuenta con algunos talleres famosos y en la región del Istmo existen aquellos dedicados a producir las famosas figuras conocidas como “tanguyú” que sirven para mantener el agua fresca.
Con la técnica prehispánica de la “cera perdida” se trabaja la inmensa mayoría de la joyería oaxaqueña, que es famosa por su carácter suntuario; a nuestro juicio, los mejores talleres se encuentran en la capital del estado, pero también existen en Mitla y en Tehuantepec, donde los “tumbagones”, que son unos anillos de boda verdaderamente hermosos, sólo se fabrican sobre pedido en pequeños talleres familiares dedicados a confeccionar los costosísimos collares y pulseras usados por las mujeres tehuanas.
La cestería se elabora prácticamente en todo el estado, siendo la más fina los canastos y cestos que se tejen en Ocotlán; en las zonas costeras y en el Istmo se producen hamacas y redes que tienen una demanda local asegurada.
La fabricación de machetes, cuchillos de campo, dagas, espadas y cubiertos de mesa se localiza tanto en Ocotlán de Morelos como en la ciudad de Oaxaca. La mayoría de estos objetos son decorados con la técnica de “ácido”, aunque también los hacen acabados con “buril”, siendo estos últimos verdaderas piezas de colección.
Los objetos hechos con piel son muy variados: monederos, bolsos, cinturones, sandalias y prendas de vestir que han alcanzado en los últimos años una sorprendente calidad, que va de la mano con ingeniosos juguetes populares, adornos de hoja de lata, máscaras e infinidad de artículos que nos revelan sin problema la capacidad creativa y la sensibilidad plástica de los artesanos oaxaqueños.
Fuente: Tips de Aeroméxico La ciudad de Oaxaca y sus alrededores edición especial / otoño 2003
The pre-Hispanic lost wax technique is used to create most Oaxacan jewelry, famous because of its sumptuousness. In our opinion, the finest workshops are located in the state capital although there are also some in Mitla and Tehuantepec, where tumbagones, beautiful wedding rings, are only made to order in small, family workshops dedicated to producing the costly necklaces and bracelets worn by Tehuana women.
Basketwork is produced virtually all over the state, the finest baskets being those woven in Ocotlán. The coastal areas and the Isthmus produce hammocks and nets for which there is a guaranteed local demand.
Machetes, field knives, daggers and flatware are crafted in both Ocotlán de Morelos and Oaxaca City. Most of these objects are made using the acid technique although some of them are finished off with burins and are real collectors’ pieces.
A wide range of leather goods are produced, such as purses, bags, belts and sandals and garments, which, over the years have achieved astonishingly high standards. The region is also famous for its ingenious popular toys, tin leaf ornaments, masks and an infinite range of articles that reflect the creativity and artistic sensitivity of Oaxacan craftsmen.
Source: Tips Aeroméxico La ciudad de Oaxaca y sus alrededores Special Edition / autumn 2003. |
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