Don Manuelito
El señor de los monos / Joyeria en Plata
     

 


Nacido en ..., Oaxaca México. Ganador al premio Nacional de Arte Popular ....
Expositor en la mustra artesanal Tranfiguraciones

Son las diez de la mañana y don Manuelito se prepara en su taller de orfebrería de plata para iniciar su jornada laboral, misma que va de diez a doce horas diariamente, sumergido en una silla de madera y bajo la luz de una intensa lámpara que le ayuda a combatir el umbral de su taller, el oaxaqueño de 73 años habla sobre sus inicios como artesano de la plata. Con sonrisa tímida y en tono respetuoso confiesa: “Desde que era niño mis padres eran hortelanos, como no me gustaba la escuela, yo le dije a mi papá, sabe qué, yo necesito aprender un oficio, y así aprendí éste, la orfebrería de plata”.

El también conocido como “señor de los monos” continúa: la plata nos ha sacado adelante, es un oficio al cual se le debe poner amor, porque dicen que cuando uno trabaja lo debe de hacer con gusto, para que las cosas se hagan bien.

Sus joyas son buscadas por propios y extraños, siendo los segundos quienes pagan sin regatear y aprecian más la elaboración manual de la artesanía. Aretes, gargantillas, anillos y pulseras de don Manuelito son exhibidas en la Casa de las Artesanías, junto con las creaciones de su hijo José Jorge, ganador del tercer lugar el año pasado en la categoría de joyería y orfebrería del XXX Concurso Nacional “Gran Premio de Arte Popular”, organizado por el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (FONART).

El artesano defiende su estilo propio, pero no descarta que en ocasiones se haya dejado guiar por tendencias que marca la joyería. Los precios van de los 80 pesos hasta más de mil, dependiendo del acabado y el peso que contenga cada producto.

Durante la platica preguntamos: Don Manuelito ¿Cómo trabaja usted la plata?

a lo que Don Manuelito respondio: Primero peso la cantidad de plata que voy a fundir, claro, teniendo en cuenta qué joyas voy a hacer y cuántas.

Mire, 30 gramos de plata me alcanza para 10 pares de aretes. Para que yo pueda trabajar la plata, la fundo con una pizca de altinca para soldar y le pongo medio gramo de cobre -sonríe y continúa explicando con ademanes- la plata es muy suavecita y porosa, tenemos que ponerle cobre para qué se endurezca y se pueda trabajar.

Una vez fundida, se vacía en un riel (tubo de metal relleno de cemento y aceite, con un hueco justo en medio, para que en ese lugar se deposite la plata fundida), luego de que la plata se solidifica, se recuece dos o tres veces, para que este en su punto y se pueda trabajar.

El señor de los monos reconoce que es un proceso largo que lleva de dos a tres horas únicamente para tratar la plata, pues para la elaboración de un par de aretes se necesita un jornada laboral de 10 horas.

Don Manuel ¿Cómo ve usted el panorama de los artesanos oaxaqueños?

Mmm... ahorita ya muy pocos somos los artesanos, actualmente hay mucho revendedor, y qué decir de los chinos que todo nos copian, antes cuando estábamos en la Alameda de León había la oportunidad de sacar nuestros productos en esta temporada alta de Semana Santa, pero ahora que nos sacaron de ahí, es más difícil sacar el producto, pero pues a mí me gustaría que el gobierno nos apoyara por lo menos tres veces al año y que nos dejara vender en la Alameda, pero a los verdaderos artesanos, yo pienso que debería de mandar a una personas al domicilio de los que se dicen “artesanos” para certificar sí realmente son lo que dicen o nada más revendedores.

Sin embargo a “el señor de los monos”, le entristece que actualmente ya nadie se interese por preservar la orfebrería de plata, y señala con alegría “afortunadamente uno de mis dos hijos, José Jorge García García, continuará con este bello oficio”

Don Manuelito argumenta “mi dicho siempre ha sido, el alumno tiene que superar al maestro” y efectivamente su hijo lo ha hecho bien, debido que el Estado le ha otorgado más de cinco premios por su destacada labor como artesano de la orfebrería de plata.

Y en la familia del artesano se aplica aquel dicho popular “de tal palo, tal astilla” ya que don Manuelito fue uno de los único hortelanos de la Ciudad de Oaxaca que ganó de manera consecutiva por 18 años el primer lugar en la tradicional “Noche de Rábanos” durante los años ochentas. Además de ser un oaxaqueño que desde hace 21 años conserva los trescientos sesenta y cinco días del año un nacimiento gigante en su casa.

Actualmente es conocido como el “el señor de los monos” debido que se caracteriza por la afición de crear monos de calenda para las procesiones o fiestas del pueblo. “Muchas veces mi esposa me ha dicho, andan mejor vestidos tus monos de calenda que tú, pero eso no me importa” suelta con una sonrisa.

Más de una ocasión propios y extraños han puesto precio a las marmotas de don Manuelito pero señala “nadie se lleva a mis monos, yo los quiero y los cuido y nadie mejor que yo para conservarlos, para que se los voy a vender a alguien qué cuando se le pase el gusto, va a arrumbar por ahí mi mono, yo siento feo, porque son parte de mí”.

Con paso lento y con una sonrisa tímida, don Manuel saca de una caja de cartón una de sus más preciadas obras, una carreta de plata, que le costó meses para terminarla, el artesano señala” no recuerdo el tiempo, solo sé que la hice en mis ratos libres y nunca la vendería, porque la quiero mucho y es algo que jamás volvería hacer”.

 

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